Los dispositivos digitales, en especial los teléfonos móviles, afectan nuestro comportamiento físico. Y es que al desviar nuestra mirada hacia ellos, perdemos la percepción de nuestro entorno pero, sobre todo, estamos eliminando la forma de comunicación humana más primaria. Y es que tras millones de años de evolución, nuestros cerebros están programados para  comunicarse fundamentalmente a través del lenguaje gestual.

Hello

Precisamente la mirada es una de las principales cualidades afectadas por las nuevas tecnologías. Además de las distracciones que fomentan las pantallas que se distribuyen por casi todos los espacios, los desvíos de atención hacia los teléfonos móviles dificultan cada vez más el contacto visual sostenido entre personas.

¿Cómo afecta desviar la mirada en presencia de otros?

La persona que fija su mirada en la pantalla pierde cualquier información visual de su entorno, mientras que la otra persona sufre, en ese mismo momento, un sentimiento de desinterés o falta de estima por parte de su interlocutor. Estas impresiones se disparan en una zona profunda del cerebro y, según la importancia emocional de la conversación, pueden llegar a ser especialmente dañinas y romper totalmente la confianza del momento.

La mirada es, desde tiempos inmemoriales, la batuta de la conversación y la señal de su sincronización, y una cualidad fundamental para la seducción o la empatía entre los seres humanos. Es una excelente transmisora de confianza y seguridad, y si se sostiene con deliberación puede dotar a la conversación de un interés personal que va más allá del sentido mismo de la comunicación. La mirada puede ser una extraordinaria cualidad para transmitir la inherente autoridad y personalidad de un líder o la fortaleza de valores de un padre consciente.

Si quieres conocer más sobre la importancia de la mirada en nuestras relaciones personales, te recomiendo la lectura de este excelente artículo del Dr. Adrian Furham (en inglés).